Si existe, nosotros lo tenemos

   

MAGNETOTERAPIA


     La magnetoterapia es el método mediante el cual sobre el organismo humano se aplican campos magnéticos constantes (CMC) o variables (CMV) con el objetivo de solucionar determinadas afecciones. A diferencia del campo electromagnético de alta frecuencia durante la acción del CMC ó CMV de baja frecuencia los efectos térmicos son despreciables.


EFECTOS TERAPÉUTICOS


    En investigaciones realizadas en importantes centros científicos se ha comprobado el efecto sedante del campo magnético sobre el sistema nervioso central, el sistema nervioso periférico y la musculatura, el cual ha mostrado una acción mioenergética y espasmolítica sobre los músculos así como también antialérgica, cicatrizante y trófica.

    También puede ser utilizado para el tratamiento ortopédico-traumatológico, sea invasivo o no invasivo, de manera que induce en el organismo cambios: de la membrana celular de los tejidos, metabólicos, de los procesos enzimáticos, en la actividad de reconstrucción y normalización del tejido nervioso en el ámbito celular. El campo magnético y electromagnético (CME) estimula la acción general de la normalización sobre los impulsos nerviosos, la circulación sanguínea y la dinámica muscular y de coordinación.

   El campo magnético aumenta la actividad inmunológica e intensifica la microcirculación. Las acciones locales del CME pueden condicionar la reestructuración general adaptativa de todo el organismo y efectos antiinflamatorios en regiones distintas del lugar de acción. De conformidad con los mecanismos generales de acción, el campo magnético tiene aplicación en pacientes con osteoartrosis cervical que presentan perturbaciones motoras y de la sensibilidad. Un campo magnético de 20 – 30 mT es capaz de disminuir la sensación de dolor en la zona de enervación radicular cervical y en los brazos, y aumentar la capacidad de movimiento en esta zona.

      La magnetoterapia ejerce igualmente efecto terapéutico en las enfermedades del sistema neurovegetativo, en pacientes que presentan polineuritis diabética, neuritis izquémica y síndrome infeccioso alérgico; después de 3 a 5 días de tratamiento disminuyen o desaparecen los dolores.

     Se emplea además para el tratamiento de la neuritis redicular lumbar y sacra en niños, manifestada por dolores fantasmas. Ha sido reconocida también para la cura de enfermedades de los vasos periféricos por medio de inductores selenoides, con la localización de la acción sobre las piernas y la parte inferior del tórax en pacientes que presentan endoartritis obliterantes y arteriosclerosis oclusiva de los vasos periféricos; mejora la circulación sanguínea arterial y venosa y elimina los edemas, el dolor y la pesadez en las piernas.

    De forma experimental se ha comprobado además que el empleo del CME es capaz de elevar la estabilidad de la membrana mucosa del estómago expuesta a la acción lesionadora del estrés. Por otro lado, el CME mediante determinada selección de los parámetros, intensifica los procesos preparativos de la túnica acuosa de estómago de existir úlcera no cicatrizada por largo tiempo.

     Observaciones clínicas han demostrado que el CMV ejerce una influencia positiva en el transcurso de enfermedades ulcerosas del estomágo y del duodeno; esto se refleja en el debilitamiento y el cese de la sensación de dolor. El CMV no provoca agudización durante el proceso terapéutico y puede ser utilizado durante los primeros días de la curación. El CME tiene aplicación también en la cura de pacientes que presentan neumonía aguda retardada. Un CMV de 50 Hz y de intensidad de 15 – 35 mT y superior induce en cierto grado, una mejora en la ventilación de los pulmones y disminuye el contenido de inmunoglobulina, y aumenta la cantidad de linfocitos T. Hoy día el CME está siendo ampliamente empleado para la curación de diversos procesos inflamatorios de la pelvis menor de la mujeres; la magnetoterapia ejerce una acción favorable en la endometriosis, no solo sobre el proceso inflamatorio acompañante en los anexos del útero, sino además mejora la función genital de las mujeres. La acción antiinflamatoria del CME se emplea en la profilaxis de las mastitis en las parturientas y en la curación de las salpingofaritis en el período de agudización. Durante este período la presencia de miomas en el útero no constituye una contraindicación para el empleo de la magnetoterapia. Además de esto la acción aspamolítica, analgésica y antiinflamatoria del CMV permite su recomendación para el tratamiento de cálculos renales en pielonefritis acompañante.

     Por todo lo anteriormente planteado la investigación y el desarrollo de terapias con la utilización del CME se dirige hacia 4 líneas fundamentales, las causas están dadas por el efecto que proporciona este como:
• Bioestimulador
• Analgésico
• Antinflamotorio
•Antiedematoso
 

APLICACIÓN DE LA MAGNETOTERAPIA


      Las principales aplicaciones del CME en la medicina con fines terapéuticos son los siguientes:


− Alteraciones pasajeras de la circulación sanguínea cerebral después de un insulto o trauma.
− Neuritis en diferentes localizaciones, dolores fantasmas y polineuritis vegetativa.
− Ganglionitis inflamatoria de los troncos simpáticos.
− Enfermedades izquémicas ligeras y de grado medio del corazón, endoarteritis, arteriosclerosis oclusiva de los vasos de las piernas y los brazos.
− Insuficiencia venosa crónica, incluyendo alteraciones tróficas.
− Asma bronquial y neumonías prolongadas.
− Enfermedades ulcerosas del estómago y del duodeno, hepatitis subagudas, incluyendo la viral y pancreatitis subaguda.
− Osteoartrosis en todas sus manifestaciones articulares.
− Enfermedades distróficas e inflamatorias de las articulaciones; fractura de huesos tubulares y del maxilar inferior.
− Dermatitis crónica, psoriasis, esclerodermia.
− Heridas de tejidos blandos.
− Otitis agudas, amigdalitis, odontalgia y flemones posoperatorio.